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Piensa como marca y triunfarás, el reto de perfeccionar el Branding Personal.

 

Muchas personas cuando les preguntamos acerca de su Branding se limitan a decir; ¨Ya tengo logo y tarjetas de presentación¨. Lo cierto es que en el mundo real la mayoría de los logos son ineficientes y el 90% o más de los emprendedores o profesionales no tienen siempre consigo tarjetas de presentación (a todos nos ha pasado). Esto se traduce en que nuestra percepción propia como profesionales y la forma en la que somos percibidos por el mundo no es coincidente. De esto les hablaré en detalle un poco más adelante.

 

Luego de 20 años rodando por agencias de todo tipo y habiendo sido muy afortunado de poder trabajar con grandes marcas hoy en día puedo entender con total claridad el alcance e importancia de una buena estructura de branding. Las grandes marcas se toman esto muy en serio, y lo es.

 

Pensar que tu branding comienza con el logo y termina con las tarjetas de presentación es ser muy básico y hasta ¨infantil¨con respecto a un tema tan profundo, complicado e interesante.

 

En el mundo real, branding son TODAS (así en mayúsculas) las acciones que una marca realiza en su propio beneficio, y este beneficio puede ser conceptual, operativo o promocional.

 

Las marcas más importantes del mundo no son las que tienen el logo más genial ni las que les garantizan a sus empleados tarjetas de presentación ilimitadas. Las grandes marcas cuidan con mucha energía el ser percibidas por sus clientes, empleados, proveedores y todo el que participa en la operación como ellos mismos se perciben. Les pongo un ejemplo; Apple ha invertido y seguirá invirtiendo cientos de millones dólares para que sus clientes estén convencidos de que el principal objetivo de la marca es cambiar al mundo.

 

Los éxitos y fracasos de sus productos, muchos de ellos demasiado costosos para el grueso de la población están claramente en un segundo plano. Steve Jobs estaba muy claro, romper paradigmas sea como sea y además lograr que sus clientes se sientan parte de una cruzada por cambiar al mundo. Por citar un ejemplo, hay muchos teléfonos mejores que los iPhone, pero no hay sensación más genial que destapar la cajita blanca. Todo ha sido pensado, ensayado y producido cuidando todos los detalles para generar una experiencia genial en el cliente.

 

Por otro lado, hay un principio fundamental en Branding: ¨Las marcas hacen negocios con marcas¨, esto se traduce en algo muy sencillo, las marcas prefieren tener y mantener relaciones profesionales con quien tenga su identidad corporativa, su filosofía empresarial, sus métodos y procesos definidos, altos estándares de calidad, canales de atención al cliente, y un montón de detalles más perfectamente definidos.

Nike, por ejemplo, busca deportistas que sean jóvenes, bien parecidos y que sean ¨buenas personas¨, están claros que su marca es inspiracional y debe ser representada por personas que puedan ser tomadas como referencia. Personas que sean ejemplo de constancia, dedicación, disciplina, respeto, etc. Por algo existen los Air Jordan y no los Air Denis Rodman.

 

El concepto es que si compras unos Air Jordan tendrás un poco de su ¨magia¨ y unos zapatos deportivos (son dos cosas completamente diferentes en un mismo paquete). Esto es branding.

 

Otro aspecto propio de las marcas es la estandarización de procesos, en anteriores post hablamos sobre las malas prácticas de algunas marcas y profesionales que terminan por costarles dinero, por ejemplo, no gestionar diligentemente los correos electrónicos (sean de consulta, presupuestos, etc.), no contestar llamadas telefónicas de números desconocidos, no tener formatos claros de condiciones de servicio, canales de feedback con los clientes, un marco legal y tributario responsablemente gestionado. Todo suma, todo es parte del branding y todo definitivamente es perfectamente adaptable de las grandes empresas a nuestro branding personal.

 

El branding personal es importante porque nos permite estar conscientes de nuestro lugar en el mercado de trabajo, nos permite potenciar nuestro valor, conocimientos y alcance y minimizar nuestras fallas y por sobre todo nos permite mostrar al mercado de trabajo nuestras competencias (esto va mucho más allá de títulos).

 

El pensar como marcas nos da una perspectiva mucho más amplia de todos estos puntos, nos permite ver desde ¨arriba¨ las batallas en el mercado laboral y escoger con serenidad el lugar que queremos ocupar, el mercado que queremos atacar y trabajar enfocados en lograr nuestros objetivos.

 

Piensa como marca y triunfarás, aplícalo, funciona.

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